La Oktoberfest (en alemán: fiesta de octubre) se celebra entre los meses de septiembre y octubre en la ciudad bávara de Múnich desde 1810. Es la fiesta popular más grande de Alemania y una de las mayores del mundo, con visitas anuales medias superiores a los seis millones de visitantes, este año la visitaron 7 millones de personas. Tiene una duración de más de quince días. Se celebra en un lugar llamado Prado de Teresa, en las inmediaciones del centro de Múnich. La fiesta impresionante realmente, tiene varias “perlitas” ocultas pero la más importante es el porqué del festejo. La primera Oktoberfest se celebró en octubre de 1810 para celebrar el matrimonio del príncipe Luis I de Baviera con la princesa Teresa de Sajonia. En realidad, dicen las malas lenguas, que la señora Teresa, era una real cornuda, ya que don Luis primero, iba de cama en cama y de taberna en taberna, “pasándole los trapos a su jermu” y para recomponer su matrimonio, decidió hacer un pequeño festejo. Lo que nunca imaginó es que esa jodita iba a decantar en el festejo cervecero más grande del mundo.
Ese frenesí de espuma sobre un líquido amarillento, se “importó” por los cordobeses de Villa General Belgrano para emular acá en Argentina lo que tan bien celebran en Múnich. Con pocas excusas más que la de festejar algo, hoy, la fiesta de la cerveza cordobesa es quizá la más grande del país y siguiendo la misma tesitura Serenal y su gente decidieron armar un Festival de la Cerveza en nuestro Lincoln.
Como ocurriera en Múnich en 1810, nosotros tampoco tenemos grandes motivos para hacer un festejo de esta naturaleza, como sí tenemos la cuenca lechera que le diera vida a la ExpoQueso y que tantos buenos frutos ha dado tanto en materia económica como de celebración popular.
El 1° Festival de la Cerveza realizado en Lincoln en el Centro Municipal de Exposiciones, puede ser el similar de lo acontecido en la festichola de Luis y Teresa en Alemania o de aquella primera ExpoQueso realizada en el Cef N° 16 que a la postre se convirtió en nuestra “Segunda gran fiesta” o bien, no colmará las expectativas para años venideros y será solo eso, un lindo festival de birra que sirvió para acompañar al PreCarnaval.
Creemos que será la primera opción la que la gente de a pie imponga con el beneplácito del municipio, ya que la multitud simple y corriente, siempre se encuentra ávida de estos festejos populares donde no solo puede despuntar el vicio de la tertulia y la reunión entre y con los suyos, sino que además puede comer y tomarse esa jarrita fresca derivada de la cebada.
Al festejo que duró tres días con altibajos en lo meteorológico, siempre lo acompañó la gente, con una linda y completa muestra de autos especiales y de colección y sobre el escenario, infaltable en este tipo de eventos, roqueros, folcloristas y cumbieros, haciendo de las suyas para poder llegar al escenario “Héctor Serazzi” en febrero del año que viene.
El PreCarnaval, como espectáculo autóctono y con raíces linqueñas, mostró también su impronta al otorgar el espacio necesario que requieren los artistas emergentes, galardonando a tres grupos de cada ritmo con la posibilidad de mostrar mejor su trabajo y sobre todo, ante más gente.
Entre los puntos flacos de Festival de la Cerveza, el PreCarnaval y la muestra de Autos Clásicos podemos nombrar: que las cantinas se quedaron sin mercadería el viernes por la noche, cuando se supone la fiesta está por comenzar. Al Centro Municipal de Exposiciones hay que dotarlo de muuuuchos más asientos, ya que la concurrencia de tanto público, deja a demasiada gente parada y comer así, es algo incómodo. Deberían alumbrar mucho más el ingreso. Al predio que se ubica al otro lado del acceso Hipólito Yrigoyen (que hace las veces de estacionamiento), le vendrían muy bien un par de lámparas para no tener que retirar el automóvil a oscuras. El concurso del PreCarnaval debería comenzar más tarde, para poder disfrutarlo cuando cae el sol. Domingo, 13 hs., 32 grados, la cumbia full y a las 21, cuando el sol cayó y refrescó un poco, estaban sacado fotos a los ganadores. Lo ideal sería que los artistas puedan mostrar su música a los visitantes que empiezan a llegar pasadas las 20 horas.
Pero realmente creemos que la Fiesta de la Cerveza llegó para quedarse. Pagó con creses y motivará la creación de un festejo fundamental para el mes de noviembre en Lincoln… la NovemberFest (en alemán: fiesta de noviembre), será sin dudas, otro hito en el calendario popular y las fechas de festejos a tener en cuenta para años venideros. No será la Oktoberfest con siete millones de visitantes, pero un día debíamos empezar.

