Los acontecimientos iniciaron hace 15 días, cuando terminando octubre, un grupo de entre 20 y 30 familias intentaron usurpar el terreno lindero al Barrio Cirigliano, propiedad de Luis Siri y familia. Cuando el personal policial se hizo presente en el lugar, los ocupantes se dispersaron, para luego, en horas de la noche, usurpar otro terreno lindero. Ese episodio finalizó con una reunión mantenida entre el Jefe Comunal y algunos representantes de las familias que habrían realizado la toma. Siempre mediando en su condición de abogado Martín De Mingo, acercando las partes para que todo llegue a buen puerto y final de la toma en paz y sin mayores sobresaltos.

Ya desde hace unos días parecería que las mismas veinte familias, realizaron otra “toma de terrenos”, esta vez en la continuación de la calle Monseñor Surce, detrás del “Tiro Federal”, a la espera de retomar el dialogo con el municipio y con la esperanza que le puedan solucionar el drama habitacional que padecen.

Esta vez, no hubo ni diálogo, ni concesiones y la policía de Lincoln junto al GAD (Grupo de Ayuda Departamental) solo esperaron la orden de la Justicia desde Junín para desalojar la usurpación. Con un movimiento un tanto numeroso de efectivos y móviles, se realizó el desalojo que a priori no decantó en mayores problemas, amén de los insultos y el mal momento que viven todos los involucrados en el hecho.

En el tumulto y con la ambición de mediar ante las autoridades, quedó detenido, nadie sabe bien por qué, el abogado Martín De Mingo, quien fue trasladado a la Comisaría local. Primeramente algunas de las personas que realizaban el reclamo y la toma, se reunieron en la plaza de los Derechos Humanos, frente al Municipio, para luego desplazase hasta la Comisaría para pedir la liberación del abogado De Mingo. Se apersonó en sede policial el Ayudante Fiscal Martín Camaleontti y dispuso su liberación para dejar todo en paz. En definitiva la liberación del “representante legal” de las familias que realizaron la toma terminó significando el único “trofeo” alcanzado, ya que el predio usurpado, quedó despoblado y sin mayores atenuantes la cuestión no pasó a mayores.

Más allá de las voces que se alzaron en redes sociales a favor y en contra de “la toma”, de la detención de De Mingo y del verdadero problema habitacional que tenemos en Lincoln, seguimos sosteniendo que no es ni la forma, ni la manera de peticionar a las autoridades la solución a un problema, por más manifiesto y cruel que sea. Vivimos en una sociedad en la que para obtener algo, jamás debe ser la ilegalidad y la violencia el método para alcanzarlo. Por supuesto que se entiende el mal momento que cada una de las familias que participaron de la toma están viviendo, pero no es correcta la forma de hacerlo visible.

Para cerrar queremos expresar nuestra preocupación del por qué este tipo de cuestiones ocurren generalmente antes o después de días electorales. Ya estaría siendo tiempo que utilicen otro método para encrespar a la sociedad muchachos, es muy alevoso.

El Dr. Martín De Mingo.
Los manifestantes frente a la Municipalidad.