Pero con el pasar de los días los distintos expertos consultados, cambiaron su veredicto y le dieron al desvencijado edificio una segunda vida. Pero el requisito fundamental que posibilitaba esa otra oportunidad estaba atado a una cantidad de recursos económicos y sobre todo humanos que difícilmente alguna institución linqueña pueda ostentar.
Fue ese el momento en que “Mabel y las Incansables”, se calzaron el overol de heroínas de la tercera edad y con la incondicional ayuda de buena parte de la sociedad lograron lo que parecía imposible para cualquier mortal un año y medio después del desastre, reinauguraron la cancha de fútbol sintético, en lo que pretende ser el ingreso económico más importante de la Cooperadora de cara al futuro.
La bonanza del Ex Independiente comenzó con la reapertura de las oficinas (que se salvaron de las llamas), a las que debieron pintar. Más tarde anunciaron la disponibilidad del Salón de Fiestas de la Planta Baja, y con él, la puesta en valor del frente del edificio, para finalizar con la reapertura de ayer del Futbol 5, en lo que es la única cancha de césped sintético cubierta de Lincoln.El único renglón social que apoyó poco y nada este resurgir de las cenizas, fue la clase “Médica Linqueña”, que no aportó ni con la compra de una rifa para lo que suponen recursos para su lugar de trabajo, además de ser el nosocomio público más importante del Partido. A diferencia de los galenos, el resto de la sociedad, quien más, quien menos, aportó su granito de arena. En este punto debemos hacer una cita especial a la gente de Fortín Quieto y a la Municipalidad de Lincoln, además de todos y cada uno de los electricistas, gasistas, albañiles, pintores, operarios y trabajadores que fueron “pechados” por Mabel y las Incansables, para llevar sus tarifas al número más pequeño posible… y lo lograron con todos. A ellos el agradecimiento eterno.
Para “Mabel y las Incansables”, un grupo de viejitas lindas que cuentan cada esfuerzo por “su” cooperadora, como la satisfacción del deber cumplido y el corazón que les explota de alegría al admirar la obra concluida, cuando otrora parecía un imposible. La demostración más palpable que ni la edad ni la falta de fuerza bruta, son impedimento para lograr una meta, por inalcanzable que parezca. Mabel y las Incansables, son: Mabel Miskov, Alicia Francone, Norma Scandolera, Mirta Ullua, Andrea Gil, Stella Medina, Graciela Burgueños, Gilda Ferrari, Marta Larregoitti, Miriam Benazo e Ida Vaniglio. Además de Mario Juárez, Martín Gil y Raúl Avila.
Luis Herrero, además de un colaborador de la obra, será el canchero. Para reservas deben comunicarse al 422722 o al celular 15 443614. El turno por hora de fútbol tiene un costo de mil mangos y se podrá disfrutar de un espacio puesto a nuevo, además de colaborar con una institución que no sabe de bajar los brazos, ni aun cuando el señor destino ponga en el camino, fuego, humo y destrucción.




